ya tiene que fue el concierto de Café Tacuba en el palacio de los Deportes (13 de marzo 08).
Y la neta es que estuvo muy childrix...
Yo no me considero fan de casi nada, sobre todo si nos apegamos a la definición de la real academia de la lengua española:
fan. (Del ingl. fan, acort. de fanatic).
1. com. Admirador o seguidor de alguien
2. com. Entusiasta de algo.
Pero si para salvar mi vida, de algo me tuviera que declarar abiertamente como fan de algo, lo sería de U2 y de Café Tacuba...
Muchos grupos me hacen tararear a sus ritmos, y con las canciones de otros, vienen trenes de recuerdos que me llevan hasta el corazón de los eventos donde las escuchaba; pero diría que solo U2 y Café tacuba me vibra en la piel...
Regresando a lo del concierto....
A veces hasta me sorprendo que conozca la letra de tantas de sus canciones... y también que reconozca las canciones al empezar a escuchar la melodia... porque segun yo ni soy tan fan... pero ya estando ahí, cante que cante, brinca que brinca, de pronto me di cuenta que hasta se me ponía china la piel, y que se me agüitaban un poquito los ojos... y que todos en el palacio estuvieran cantando al unisono me llenó de muchísima energia. La energía esta, que no paro de fluir por las más de 2 horas que duró el concierto, era como cuando estas tomando alcohol... que te empieza a adormecer y te hace sentirte tu mismo y que hasta provoca que todos te caigan bien... malditas drogas, seguro que asi también se siente....
mientras sentía todo eso, traté de acordarme cuándo fue la útima vez que llore de alegria, y entre varias conclusiones que llegaron con los dias, decidí que llorar de tanto reir no cuenta como tal; no pudé recordarlo hasta días después de reflexionarlo...
las otras veces que sentí esa euforia fue en 2 conciertos de U2 a los que fuí en Londres en agosto del 2001. Donde por ni ser "tan fan" no tenía boletos, y entré gratis... y en otro concierto de U2 en el estadio azteca en febrero del 2006.
lo pensé y me dí cuenta que la sensación fue la misma....
pero ya me di cuenta... no solo fueron los bajos vibrandome en las entrañas, y no solo son las imagenes que las canciones me van trayendo en esos vagones retacados de recuerdos... la actitud de la masa de gente me vibra en la piel también...
eso es, gran parte de la experiencia del concierto es eso, que de pronto otros tantos miles de personas coinciden contigo en letra y ritmo, y no importa el si la cancion no trae el mismo sentimiento a todos, en realidad lo que se escucha es una sola voz cantando lo mismo...
entendí por qué en masa la gente hace cosas locas, y por qué tanta gente se vuelve seguidores de políticos, y por que tantos se convierten en cristianos. Se hacen yonkis (junkies) de esa vibración en la piel que dan los eventos masivos...
también me acordé de la unica otra vez que lloré de felicidad, cuando me titulé. Pero eso fue porque me costo las de caín... eso sí, esa vez la felicidad no me vibro en la piel... supongo que era porque yo era la unica en todo el salón que se titulaba, y nadie cantaba al unisono....
Estaré esperando con ansias locas otro concierto de U2 o Café Tacuba...
fijandome qué otros eventos, masivos o emotivos a me dan el jai (high) para sentir esa euforia
mientras tanto viviré con mi sindrome de abstinencia...