viernes, 11 de abril de 2008

me vibra en la piel

mientras escribo los escucho....

ya tiene que fue el concierto de Café Tacuba en el palacio de los Deportes (13 de marzo 08).
Y la neta es que estuvo muy childrix...

Yo no me considero fan de casi nada, sobre todo si nos apegamos a la definición de la real academia de la lengua española:

fan
. (Del ingl. fan, acort. de fanatic).

1. com. Admirador o seguidor de alguien

2. com. Entusiasta de algo.



Pero si para salvar mi vida, de algo me tuviera que declarar abiertamente como fan de algo, lo sería de U2 y de Café Tacuba...

Muchos grupos me hacen tararear a sus ritmos, y con las canciones de otros, vienen trenes de recuerdos que me llevan hasta el corazón de los eventos donde las escuchaba; pero diría que solo U2 y Café tacuba me vibra en la piel...

Regresando a lo del concierto....

A veces hasta me sorprendo que conozca la letra de tantas de sus canciones... y también que reconozca las canciones al empezar a escuchar la melodia... porque segun yo ni soy tan fan... pero ya estando ahí, cante que cante, brinca que brinca, de pronto me di cuenta que hasta se me ponía china la piel, y que se me agüitaban un poquito los ojos... y que todos en el palacio estuvieran cantando al unisono me llenó de muchísima energia. La energía esta, que no paro de fluir por las más de 2 horas que duró el concierto, era como cuando estas tomando alcohol... que te empieza a adormecer y te hace sentirte tu mismo y que hasta provoca que todos te caigan bien... malditas drogas, seguro que asi también se siente....

mientras sentía todo eso, traté de acordarme cuándo fue la útima vez que llore de alegria, y entre varias conclusiones que llegaron con los dias, decidí que llorar de tanto reir no cuenta como tal; no pudé recordarlo hasta días después de reflexionarlo...

las otras veces que sentí esa euforia fue en 2 conciertos de U2 a los que fuí en Londres en agosto del 2001. Donde por ni ser "tan fan" no tenía boletos, y entré gratis... y en otro concierto de U2 en el estadio azteca en febrero del 2006.

lo pensé y me dí cuenta que la sensación fue la misma....

pero ya me di cuenta... no solo fueron los bajos vibrandome en las entrañas, y no solo son las imagenes que las canciones me van trayendo en esos vagones retacados de recuerdos... la actitud de la masa de gente me vibra en la piel también...

eso es, gran parte de la experiencia del concierto es eso, que de pronto otros tantos miles de personas coinciden contigo en letra y ritmo, y no importa el si la cancion no trae el mismo sentimiento a todos, en realidad lo que se escucha es una sola voz cantando lo mismo...

entendí por qué en masa la gente hace cosas locas, y por qué tanta gente se vuelve seguidores de políticos, y por que tantos se convierten en cristianos. Se hacen yonkis (junkies) de esa vibración en la piel que dan los eventos masivos...

también me acordé de la unica otra vez que lloré de felicidad, cuando me titulé. Pero eso fue porque me costo las de caín... eso sí, esa vez la felicidad no me vibro en la piel... supongo que era porque yo era la unica en todo el salón que se titulaba, y nadie cantaba al unisono....

Estaré esperando con ansias locas otro concierto de U2 o Café Tacuba...
fijandome qué otros eventos, masivos o emotivos a me dan el jai (high) para sentir esa euforia
mientras tanto viviré con mi sindrome de abstinencia...








jueves, 10 de abril de 2008

¡¡¡TEQUILA!!!

Y fuimos a la boda del hijo del primo de mi suegro...
Y fue en Guadalajara, y estuvo bueno el bodorrio.

El domingo después de la boda, ya estando entrados en copas y en gastos, decidimos arrancarnos a Tequila, por qué no? Además nos las damos de que sabemos tomar buen tequila, ¡o no?!

Es casi cliché, pero estar ahí, empinandole al tequila y no ir al pueblo que le da su nombre, era impensable. Mira que haber ido a lugares reconditos y no haber estado en Tequila, Jalisco.

Lo menos que le debemos a tanta borrachera tequilera, es honrrarlas e ir a ver lo que ya por cultura general creemos que sabemos: Cuál es el proceso de elaboración del Tequila.

Llegando al pintoresco pueblito preguntamos por la oficina de información turistica, me sentí casi europea; no por rubia mas bien por total desconocimiento del lugar....

Como buen punto turístico, los que ofrecen el tour son un poco mercenarios (ya nos andaban queriendo vender una caja de 12 botellas de tequila...), pero bueno, no hay nada que yo les pueda reclamar...

Tomamos un tour de las instalaciones de una empresa que se llama La Cofradía, que resulta que tiene chingomil -muchos- diferentes nombres de tequila envasado en otros tantos tipos de botellas...

Nuestro Guía, un lugareño que se llamaba Toño, tenía esa percha de servicial jalisciense, güerejillo y bonachón... Eso sí, era un E-X-P-E-R-T-O en la materia y lo asociado a ella, pregunta que le hicimos, pregunta que respondió sin bacilar....

Debo decir que fue impresionante ver los corazones del agave rasurados de sus pencas, ya listos para entrar a los hornos, los grandes hornos donde se cuecen y los depositos donde se fermenta el jugo (que despues se llamará Tequila), y también donde se destila 3 veces el valioso elixir...
Y para mí fue como paradigma enterarme que las barricas donde se reposa el tequila fueron previamente usadas para reposar whiskey y bourbon; que entre más reposado el Tequila (pos ovbio...) más sabe a la madera, que dependiendo de qué tipo de bebida reposó en dichos barriles, eso se refleja en los tonos (color) del tequila y de los acentos (sabor)

También nos platicó de las enfermedades del agave azul y de las epocas de cosecha; que si tienes el ego lo suficientemente grande y el bolsillo igual, puedes registrar tu marca y mandar a hacer tu propio tequila, eso sí el minimo son 10mil botellas (mismas que tu provees a la empresa).

Y que ese paisaje, ese donde los campos estan hartos de agaves azules, que estan tan verdes que azulean, ese paisaje, solo lo podrán ver ahí donde mero, en Tequila, Jalisco.

Ese día casi perdemos el avión de regreso, ya veniamos de vuelta mordiendonos las uñas y pensando qué transporte terrestre sustituiria nuestra llegada al D.F.
¡Afortunadamente el vuelo se retraso!

Ahora sé, que eso de que no me guste el tequila Don Julio, por perfumado; no significa que sea inexperta tomadora de tequila. Al contrario, como bien dijo Toño, entre más blanco, más sabe a lo que debe, a TEQUILA.